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Regalar un libro es una buena excusa para mantener una conversación. A mi amigo Joaquin le regale El Equilibrista y el hizo lo propio con ‘liderazgo’ editado por AECOC. Conversando salió un tema interesante que me ilustró con una pequeña historia:

Acudió un padre a Buda porque se había muerto su hijo:
– Buda, necesito de tu ayuda. Quiero recuperar a mi hijo, aun teníamos que compartir muchas cosas
– Está bien, vuelve sobre tus pasos y regresa cuando encuentres alguien a quien no se le haya muerto nadie; tráelo contigo. Entonces recuperaré a tu hijo
El hombre buscó en su pueblo y en los pueblos cercanos, en las montañas y valles, en las ciudades más lejanas y al cabo de un tiempo, rendido en su búsqueda, regresó
– Buda, muchas gracias. He entendido que lo natural es asi, que la muerte es parte de la vida. He aprendido a convivir con ello y a aprovechar el tiempo

Muchas veces nos aferramos al pasado y queriendo cambiarlo malgastamos el tiempo presente, ese donde se construye el futuro.

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