Publicado el

Cada vez que le cuento a alguien las maravillas del coaching la primera pregunta es ¿Y eso qué es? Hay múltiples blogs y webs donde lo explican, yo añado mi visión en unas pocas palabras.

La palabra “coach” proviene del húngaro y significa carruaje, un antiguo vehículo que se utilizaba para transportar personas. Ese es el cometido del coaching, llevar a las personas desde una situación inicial a otro estado en el que desean estar. Cuando hay algo que quieres cambiar en tu vida y no sabes bien cómo es la persona que te acompaña y te guía en ese viaje.

En el coaching el cliente dice lo que quiere cambiar, lo que quiere conseguir. El coach le ayuda a que identifique los pasos que tiene que dar, básicamente:

  • Fijar bien claro el objetivo a alcanzar
  • Ser consciente de la situación actual, cuánto de lejos del objetivo se encuentra
  • Identificar qué estrategias puede adoptar para conseguirlo, qué pasos puede dar
  • Establecer planes de acción concretos a corto, medio y largo plazo

¿Cómo consigue el coach guiarte en ese cambio? A través de preguntas, básicamente eso. Preguntas que le hacen reflexionar al cliente. El cliente debe pensar, reflexionar, tiene que dedicar tiempo a conocerse mejor y a saber exactamente qué quiere. El coaching también ofrece herramientas que te ayudarán en esa reflexión. En su aplicación y a la hora de encontrar la pregunta adecuada en el momento oportuno es dónde interviene la maestría del coach.

Desde mi experiencia el primer paso es el más importante. Encuentro a mucha gente que no sabe bien lo que quiere. Cree que lo sabe (por ejemplo, ser feliz) y ante la pregunta ¿Qué significa eso para tí? no sabe responder. Una vez que sabes qué quieres es más fácil conseguirlo. Eso es el coaching.

Una vez definido es más fácil explicar qué es el clownching. Es utilizar las técnicas de clown, el juego básicamente, para realizar coaching. Indicado para hacer coaching de equipos yo lo utilizo puntualmente en el coaching individual. En el clownch utilizo la nariz de clown y la risa como vehículo para sacar a relucir las emociones; facilita el proceso ya que la risa ayuda a derribar las barreras internas a mostrarnos como somos. Una vez aflorada la emoción utilizo las técnicas de coach tradicional para trabajar con ellas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Twitter

Facebook

A %d blogueros les gusta esto: